902 342 354 Vestimenta Maya Gran parte de la población estaba dedicada a las jornadas agrícolas, por ello usaron ropa adecuada a las condiciones   necesarias, además la indumentaria dependía del nivel social. La mayoría de la gente vestía sencillamente: las   mujeres con el huipil o hipil o una falda y su manto; y los hombres con una especie de calzón llamado patí. Sin   embargo, la nobleza utilizaba ricos y complicados atuendos bordados con plumas y gemas, calzaba sandalias de   cuero y lucía grandes tocados de plumas, además de collares, pectorales y pesados cinturones con incrustaciones de   nácar y piedras grabadas. Otras prendas comunes entre los nobles fueron las faldas, capas cortas o largas, chaquetas   (generalmente de piel de jaguar o algodón), adornos de conchas, caracoles y diseños geométricos. Aparte del tocado,   algunos nobles y sacerdotes llevaban enormes orejeras, narigueras, brazaletes y anillos de jade, cuarzo y oro, y se   perforaba la barbilla, bajo el labio inferior, para incrustarse un besote.  Entre los accesorios había sombreros, turbantes, penachos, diademas y gorros cónicos. Por lo general el jade es muy   utilizado hasta el 900 a. de C. (aunque no desaparece) y posteriormente llega la joyería de oro.  Los guerreros añadían al vestuario sus armas, escudos y cotas o chalecos protectores también profusa y bellamente   adornados.